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¿Qué factores determinan el Valor de una Perla?

¿Qué factores determinan el Valor de una Perla?

La calidad de la perla se determina por ciertas características únicas a esta hermosa gema: el lustre, su forma y su pureza. Aunque otros factores muy importantes son: el tamaño, su color y su oriente/sobretono. Todos estos factores combinados determinan el valor de la perla.

Lustre:

El lustre es uno de las principales características de las perlas. Indirectamente se puede utilizar para evaluar el grosor de nácar de una perla, ya que una perla con buen grosor de nácar (de al menos 0.5 mm) usualmente también posee un buen lustre.

Sin embargo, las perlas de diferentes especies de ostra poseen diferente lustre: las perlas de especies marinas (géneros Pinctada y Pteria) son mucho más lustrosas que las de especies dulceacuícolas (mejillones perleros de la familia Unionidae). Es por ello que -usualmente- las perlas de origen marino poseen un valor 10 veces mayor al de las perlas de agua dulce.

Comparando el Lustre de las Perlas

La imagen de arriba ayuda a entender las diferencias entre perlas de menor y mayor lustre. Las perla Akoya -de bajo grosor de nácar-y la Perla de Río (FWP) se observan opacas, con bajo lustre y sin oriente/sobretono (un efecto óptico único de las perlas y muy deseable). Las perlas con un buen grosor de nácar se ven lustrosas y poseen oriente/sobretonos.

Lo más deseable es adquirir siempre una perla marina lustrosa y de buen grosor de nácar, para garantizar plenamente su belleza y longevidad.


El Color

El color es uno de los atributos más subjetivos de la perla, y a veces es el más difícil de explicar o describir. Esto se debe a que la iluminación, el color del fondo, e incluso diferencias personales, pueden afectar el color o la forma en que el color se aprecia.

Uno de los colores más populares es el "blanco", ya que la mayoría de las personas consideran que las perlas son o debieran ser blancas. Nada más erróneo que esto: el consumidor fue simplemente "acostumbrado" a adquirir perla blanca -ya que las perlas cultivadas se originaron en Japón, donde se producen perlas de tonos claros- pero antes de este importante evento la gente adquiría perlas de todos los colores posibles: blancas, grises, negras, rosáceos, verdes, doradas, etc.

Perlas Akoya de Japón

De hecho, la mayor parte de las personas que adquieren perlas "blancas" realmente compran perlas de color "amarillo" o "crema" (basta comparar el color de la perla contra una hoja de papel limpia) cuyo color se debe pigmentos presentes en la perla debido al elevado nivel de estrés de las ostras en cultivo (debido a la contaminación o el manejo inapropiado de las ostras).

En la actualidad, la mayor parte de las perlas "blancas" son perlas que han sido previamente blanqueadas (con ayuda de una solución de cloro y rayos Ultravioleta). En este grupo se incluyen las perlas "Akoya" de China y Japón, y las perlas de agua dulce de China.

Las perlas de colores naturales (como las producidas en México y Polinesia Francesa) se pueden distinguir fácilmente de perlas teñidas artificialmente con la ayuda de una lupa de 10 aumentos. Las perlas de color natural presentan una hermosa e intensa coloración de violeta-verde en su superficie, mientras que las perlas de color artificial no presentan este efecto, tienen siempre un color uniforme.

Variedades de Perlas de Cultivo

Además, las perlas seleccionadas para tinción artificial son siempre aquellas que presentan baja calidad (obviamente, nunca nadie siquiera llega a considerar en teñir una buena perla), además de que pierden el color artificial con el paso de los años.

Con la variedad actual de colores naturales y sobretonos (oriente) en las perlas, un sólo color no resulta suficiente para la gente moderna. Afortunadamente, nunca antes en la historia de la humanidad había existido tal variedad de perlas con colores naturales.

El color de las perlas se puede escoger en base al color de la piel, vestimenta e incluso el estado emocional de la persona. Ya no existe la necesidad de limitarse al blanco y negro.

Las perlas de color natural incluso "cambian" su coloración con la diferente luz ambiental, por lo que pueden evocar diferentes emociones y sentimientos en otras personas.

La Pureza de la Superficie

La superficie de una perla se puede evaluar con la presencia -o ausencia- de defectos de superficie. Ejemplos de estos son: puntos, manchas y "cacarizos" (se asemejan a una "mordida").

Todos estos defectos afectan la calidad de la perla. Una perla con más del 50% de su superficie cubierta por defectos debiera de ser destruida. En contraparte, una perla totalmente libre de defectos es considerada una auténtica Gema.

La nomenclatura para categorizar la calidad de una perla varía de compañía en compañía, por lo que una perla de calidad "A" puede ser equivalente a la calidad "B" de otra compañía. Pero en el caso de una Perla del Mar de Cortez® usualmente se puede decir lo siguiente (para Perlas Mabe):

  • Calidad "AA": Sin defectos de superficie. Lustre alto y elevado chroma (colores intensos e inusuales). Son perlas de Calidad Gema.
  • Calidad "A": de 1 a 5 defectos menores, con lustre medio a alto, superficie muy limpia.
  • Calidad "B": de 5 a 10 defectos menores; lustre bajo a alto, superficie a veces amartillada o con otros defectos.

Defectos de Superficie en Perlas de Cultivo

Los defectos de superficie son tan comunes en una perla como lo son las cicatrices en nuestra piel, por lo que existe un mínimo aceptable.

El Grosor del Nácar

Este es un muy importante factor (algunos dicen que es el principal) para considerar la compra de una perla. El grosor de nácar es -parcialmente- responsable del lustre y del oriente de una perla: la perla está compuesta de millones de delgadas capas de nácar -al mismo tiempo transparentes y reflectoras- por lo que cuando la luz llega a una perla, una parte atraviesa una capa y otra es reflejada al exterior, este efecto se repite millones de veces y nos da ese cálido brillo, tan característico de esta gema. Si la capa de nácar es delgada, no obtendremos este deseable efecto.

Como las Capas de Nácar interactuan para crear el Color de la perla

Muy importante además, es la durabilidad de la perla en sí. Una buena capa de nácar le asegura una larga vida a la perla (más de 500 años), mientras que un grosor menor a 0.3 mm asegura una vida de tan sólo unos cuantos meses.

Detalle de una Perla de Cultivo Mexicana

El Tamaño o Talla de la Perla

Las perlas de mayor tamaño alcanzan un mayor valor que las de menor tamaño, debido a que es más difícil obtenerlas (ley de la oferta y la demanda).

Se consideran perlas muy pequeñas a aquellas de 5 mm o menos, pequeñas a las de tamaño entre 5.1 y 8.5 mm, medianas a las de 8.6 a 11 mm, grandes a las de 12 hasta 18 mm y muy grandes a aquellas de hasta 28 mm.

Perla Mexicana de 17 mm rodeada por otras perlas de 9 mm