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Rescatando un arte perdido: el "Peeling" de Perlas

by Douglas Diego Mc Laurin Moreno |

Permítanme presentarles el siguiente artículo que preparó nuestro socio el M. en C. José Manuel Nava Romo en el que comparte una técnica arcana para rescatar perlas con gruesas capas de nácar. 

Una perla es una concreción fabricada por un molusco para defenderse de objetos extraños, principalmente parásitos.  Normalmente, las perlas están compuesta de miles de capas concéntricas de nácar, siendo este constituido principalmente por cristales de Aragonita (forma cristalina del carbonato de calcio), la proteína Conquiolina y un poco de agua.

Algunas de las principales características de la perla son definidas principalmente por la disposición de las capas que quedan en el exterior; en pocas palabras, el arreglo de esas últimas capas de nácar es lo que afecta su belleza.

Las perlas, al estar formadas por capas concéntricas, tienen una estructura muy similar a la de las cebollas, y de la misma manera que a una cebolla es que se le pueden quitar esas capas de nácar.

En ocasiones, las perlas pueden tener capas superficiales de mala calidad, por lo que sus atributos de belleza se disminuyen: pueden tener manchas, puntos y bajo lustre; es por ello por lo que se busca “remover” estas con la esperanza de que al exponer las capas del interior estas sean de mejor calidad y la perla luzca más bella.  A este proceso se le llama peeling (pelado o descascarado en español, aunque lo común es utilizar el término en inglés).

El proceso de peeling solo se puede realizar con perlas con una gruesa capa de nácar, eso descarta la gran mayoría de las perlas de cultivo por lo que solamente se pueden realizar en perlas naturales y en muy pocos tipos de perlas de cultivo, dentro de las que se encuentran las “Perlas del Mar de Cortez”.

La técnica de peeling de perlas, con suerte, puede transformar una perla -prácticamente sin valor- y "descubrir" perlas con calidad de gemas.

Debido a la casi desaparición de los bancos naturales de ostras perleras y a la calidad de muchos tipos de perlas de cultivo, hoy en día son cada vez menos las personas que conocen, dominan y aplican las técnicas de peeling de perlas.

A continuación, se muestra un artículo que se refiere al tema, publicado en The Spokesman-Review en mayo 20 de 1919, donde dice:

Pelar Perlas es un Arte".
El delicado y habilidoso arte del Pelador de Perlas es una de las maravillas de la industria joyera.
Sus herramientas consisten apenas en un cuchillo filoso, un microscopio poderoso y una mano firme y segura son esenciales para el éxito de esta operación.
Una perla se construye en capas al igual que una cebolla. Estas capas son muy duras, pero con suficiente habilidad, capa tras capa pueden ser removidas o “peladas”. A veces, una perla de apariencia opaca, manchada o de forma imperfecta puede ser pelada para revelar una de gran lustre y, por lo tanto, de gran valor. Perlas opacas y de forma áspera que se compraron por unos cuantos dólares pueden llegar a ser vendidas por mucho después de este pelado.
Pero el éxito de esta operación es incierto. No siempre el proceso de pelado mejorará la apariencia y valor de la perla. Y si el cuchillo del pelador fuese a deslizarse y rayar las capas interiores de la perla, ese rasguño destruirá el valor de la perla sin importar cuán bello lustre sea revelado.”
Articulo

La siguiente imagen es una perla en diferentes etapas del proceso de Peeling

"Pelado" de una Perla del Mar de Cortez

Este difícil proceso involucra también dos factores más: una gran paciencia y un toque de suerte; y es que una persona puede pasar varios días trabajando con delicadeza, lentamente removiendo las capas ofensivas de nácar, pero la suerte es la que decidirá si toda esa inversión en tiempo se pagará: dentro puede haber una perla inservible o una bellísima gema, y esto no se puede saber de antemano.

(Fotos: Fernando Guzmán)

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